HORACIO FERRER

Por Luis Carlos Ruiz

Uruguayo de nacimiento y argentino por adopción. Nació un 2 de junio de 1933 en Montevideo y se nacionalizó argentino con la llegada de la democracia en 1983.
Sintetizar la historia de este músico, recitador y por sobre todo poeta tanguero es tarea harto difícil. Tiene mas de doscientos títulos de canciones de su autoría, varios libros de poesía y otros varios de historia del tango.
Solo con mencionar "Balada para un loco", "Chiquilín de Bachin" y "Balada para mi muerte", los tres temas con música de Astor Piazzola, se tiene sentido de su dimensión como poeta.
Preside la Academia Nacional del Tango desde su creación en 1990, y forma parte de otras quince academias dedicadas a la difusión y estudio del tango.
En 1992 se lo declaró ciudadano Ilustre de Buenos Aires, en 1998 recibió la Medalla de Honor en la Sorbona de Paris y en 1999 el premio a la Trayectoria del Fondo Nacional de las Artes.
En merecido homenaje a este poeta, más resuelto a escribir versos nuevos cuando ya todos los versos del tango parecían haber sido escritos al decir de Julio Nudler, en la porteña esquina de Corrientes y Callao existe una placa que reza: "Esquina Horacio Ferrer".
Residente desde hace mas de veinte años del Hotel Alvear, donde se lo suele encontrar junto a su gran amor "Lulu" a quien conoció en un bar de Bolívar y Chile y es su compañera de ruta desde hace mas de dos décadas.
Cuando llego a Buenos Aires de su Montevideo natal eligió ser hincha de Huracán porque lo define "como un figurín entrañable del club porteño, bohemio, tanguero, fino y atorrante".
En 1997 recibió de la institución de Parque de los Patricios, junto al "loco" Houseman, el Globo de Oro.