JORGE ALEJANDRO NEWBERY


Por el Dr. Luis Carlos Ruiz

Nació en la ciudad de Buenos Aires, Florida N° 251, para precisar solar que en la década del 60 ocupaba el Banco Popular Argentino, entre Sarmiento y Perón, el 27 de mayo de 1875, hijo de un norteamericano, Ralper Newbery y Dolores Maragerie.
Ingeniero electricista, alumno de Edison, trabajó en la Armada con el grado de Capitán de Fragata, donde incluso enseñó a nadar a los cadetes, cuando en la época no era indispensable tal conocimiento para la admisión en la Escuela Naval.
En 1900 el entonces intendente de la Ciudad, Adolfo Bullrich, lo nombró Director General de Alumbrado de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, cargo desde el que defendió la municipalización de los servicios de electricidad y ocupó hasta su muerte.
Fue el propulsor de la Aviación en la Argentina - primer aviador militar del país y factor decisivo para la creación de la Escuela de Aviación Militar- fundó el Aero Club Argentino, siendo elegido presidente en el año 1909 desempeñándose como tal hasta el fin de sus días.
Eximio deportista practicó con suficiencia el remo, la esgrima, el yacht, la natación, el boxeo y obviamente fue descollante piloto de aeronaves.
El 27 de diciembre de 1909 emprende un nuevo vuelo aerostático, en esta oportunidad, con el globo "El Huracán" y como único tripulante, desde el barrio de Belgrano hasta la Ciudad brasileña de Bagé, logrando así el récord sudamericano de duración y distancia - recorre 550 kms. en trece horas - en globo.
Muchos fueron los halagos y proezas que obtiene éste respetuosamente "loco de los globos y - le agregaríamos - aviones", que además del precedente narrado, entre otros enunciamos:
El 3 de Mayo de 1910. Participa en calidad de acompañante, en el primer vuelo con pasajeros. Valleton manejaba la máquina, que recorrió 300 mts. a 8 mts. de altura.
El 20 de Junio de 1910, obtiene el título de piloto aviador, que por primera vez se concedía en el país.
El 5 de Noviembre de 1911, Jorge Newbery logra el récord sudamericano de altura, ascendiendo en el globo Buenos Aires, hasta los 5.100 metros.
El 3 de Octubre de 1912 junto con Fels realiza el vuelo desde Palomar a Villa Lugano, ida y vuelta.
El 16 de Octubre de 1912, asciende a 2.400 mts. en El Palomar
El 24 de Noviembre de 1912, logra el primer record nacional de vuelo sobre agua, desde El Palomar hasta Conchillas en el Uruguay y luego retorno al punto de partida.
El 16 de Mayo de 1913, alcanza un nuevo record local de altitud, 4.075 mts. que vuelve a superar el 20 de Mayo ascendiendo a los 4.118 mts.y un día después alcanza los 4.400 mts.
En Febrero de 1914 bate el récord de altura en aeroplano, vuelo que es descripto con precisión y detalle, pintando el coraje de Newbery, por el diario La Nación del 09/07/65 y que en recuadro reproducimos.
Conquista de alturas. El 10/02/1914, Jorge Newbery salía con su morane-saulnier de El Palomar a las 5,15 de la mañana, abrigado con ropa especial traída de Europa, llevando barógrafos sellados y un balón de oxígeno.
Pasaron horas sin que se supiera nada de él y solamente a las 8 de la mañana, casi 3 hs. después de su partida, se vio venir descendiendo con su silbido característico, al morane-saulnier, enderezado a 100 mts. del suelo, con el motor detenido. Jorge Newbery sonreía, pero no podía moverse. Fue sacado en andas de su asiento y poco a poco entró en calor. El ingeniero Anasagasti, retiró el barógrafo: marcaba 6.225 mts., o sea el record mundial de altura en aeroplano. Había demorado 3 hs. 6' en todo el vuelo, de los cuales 16' los empleó en el descenso. Había que tenido que permanecer 1 hs. a 4.000 mts. hasta regular su motor en las capas mas enrarecidas de la atmósfera.
Los records anteriores pertenecían a Roland Garros, con 5.000 mts, y a Legagneux con 5.880.
La Federación Aeronáutica Internacional, se negó a homologar el record de Jorge Newbery porque no tenía150 mts. de diferencia con el de Legagneux, pero para todos fue el recordman mundial.
Un aristócrata ídolo del pueblo porteño, tal vez, el primer ídolo popular del país, a tal punto, que a la llegada de su féretro a la Ciudad de Buenos Aires, congrega más de 50.000 personas, cifra apoteósica para los porteños, solo comparable en el tiempo, con los entierros de Hipólito Yrigoyen y de Carlos Gardel.
Quizás quien mejor lo definió en su despedida fue Belisario Roldán, diciendo: ".. ha caído para siempre el que tenía el corazón abierto a todas las emociones puras y la mano lista para todas las lealtades; el que no necesitó dejar de ser bueno para ser glorioso..."

JORGE NEWBERY Y EL CLUB ATLETICO HURACAN

Más allá de su consentimiento para que nuestros pioneros utilizarán el globo "El Huracán" como símbolo emblemático, su colaboración para con el Club tiene una mayúscula significación y adquiere mayor relieve si consideramos, que poca o ninguna vinculación tendría con el barrio y los habitantes donde nace y se cría Huracán.
Está claro que Newbery era un aristócrata, socio del Jockey Club, del Club Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires y del Club del Progreso, culto, alumno del Colegio Buenos Aires y de universidades de Estados Unidos y amigo de los Anchorena, de los Torcuato de Alvear, de los Caride, de los Videla Dorna, del barón Antonio De Marchi emparentado con Julio Argentino Roca - Presidente de la Nación - , de Alfredo Palacios.
No obstante desde la Dirección General de Alumbrado, está siempre abierto a cualquier requerimiento que se le hiciera en nombre del Club. Su presencia no sólo está en el aporte económico de cuanta colecta se inicie para ayudarlo, sino además, son sus oficios los que permiten que la Municipalidad preste los terrenos de la calle Arena (hoy Almafuerte) para poder construir su cancha y de ello facilitar su actuación en la Asociación Argentina de Footbal, inscripción, que en definitiva también se hace posible a través de su gestión personal, ante el presidente de aquella entidad, el Dr. Hugo Wilson.
En reconocimiento el 17 de mayo de 1911 la Comisión Directiva del Club Atlético Huracán lo nombra socio honorario y más tarde lo convierte en el primer Presidente Honorario de la Institución. Hoy y desde hace más de 20 años, en su honor nuestro Campo de Deportes lleva su nombre.
Seguramente hace 100 años muchos socios, simpatizantes, dirigentes y jugadores de nuestro Club fueron hasta la estación de trenes de José C. Paz y se enfilaron para despedir los restos de este verdadero mecenas para los Quemeros, emocionados por la pérdida, con la cabeza descubierta en señal de respeto y arrojaron flores a lo largo del camino que recorrió el cortejo fúnebre.
Tampoco estuvo ausente institucionalmente nuestro Club de su despedida. El diario La Razón del día 5 de marzo de 1914, publicaba: "Manifestaciones de condolencia: Publicamos a continuación una nómina de las asociaciones, centros, clubes, pueblos, etc., que han remitido sus condolencias al Aero Club: ….Club Atlético Huracán….".